jueves, 23 de abril de 2015

Hadas Capitulo 2: Un Día Místico (Parte 1)

Aquel día en que soñé con aquella hermosa dama, con un vestido imponentemente negro, que me hacia presumir que minino era una princesa o una noble de algún reino desconocido por la historia,unido a su innegable elegancia, su manera de hablarme y de expresarse, era algo que no se puede describir con simples palabras, ¿una experiencia que raya lo paranormal quizás?, no lo se, pero es raro que eso me haya sucedido despierto, soy de esas personas que siempre están concentradas en su trabajo o en la gente alrededor, perdiendo el tiempo en las horas de descanso, pensando en cual música voy a escuchar el día de hoy y cosas simples, no niego que nunca me de sueño luego de almorzar, pero soñar con un grado intensidad que podía sentir el aliento impregnado de flores de aquella dama es muy difícil de olvidar, digo difícil? ¡Ja!, imposible de olvidar.

Al final de la tarde vi como caía el sol como lo hace todos los días al atardecer y llegue a descansar a mi casa, igual, la sociedad que tanto critico no va a cambiar de un día para otro, la monotonía hace parte de su existencia, como si fuera una droga, depende de ella cada vez mas. Aun así creo en lo mas profundo de mi ser que hay un fuego, quizás lo llamen esperanza, en realidad, no se que tenga que ver esa dama con lo que siento, pero ahora creo aun mas que en el fondo ella quiere hacerme ver, que juntos podemos formar nuestro propio estilo, nuestra propia sociedad, ¿nuestro propio imperio?, y no solo a mi, a todos quien pueda verla tal como es, es decir, en todo su esplendor... Creo que mi divagación nocturna había superado el limite, pero al menos puedo sonreír con mi fugaz deseo.


Al siguiente día me levante algo mas temprano de lo normal, eso a pesar de que aun tenia un poco de sueño, me puse de pie al lado de la cama con ánimos renovados, seguía con mi rutina diaria de aseo personal, ya saben algo que haría cualquiera humano mortal, nada había cambiado, encendí la televisión solo por curiosidad o morbo ¿tal vez?, a ver si encontraba algo distinto, no pudo ser mas terrible, las noticias siempre de mal en peor, asesinatos, política barata, corrupción, vamos los que humanos llaman la “civilización”,hasta en Japón había pasado un terremoto y ¡con alerta de tsunami!, parecía que hasta la naturaleza quería mostrar su descontento, ¡oh vaya! por una vez pensé que comenzaría como un buen día, apague ese aparato rápidamente y tuve que hacer un respiro muy profundo, sentarme en el aquel sofá de la sala de estar, es muy cómodo, lo había comprado mi padre para irse a leer en las madrugadas y amanecer dormido en él, yo lo usaba muy poco, pero creo que era un buen momento para detener mi mundo y mis pensamientos recostado en él y tan solo paso unos minutos para caer en un sueño profundo casi como un trance, era como si sentía que me llevaban a otro lugar muy muy lejos...

Un poco aturdido levante mi cabeza y me di cuenta que no estaba en el mismo lugar, de hecho había mas gente de lo normal, decidí caminar y viendo a todos lados me di cuenta que estaba en un sitio muy concurrido, lo extraño es que no lo reconocía, por mas que hiciera memoria, no podía saber a donde estaba, a lo lejos vi las siglas “C.C”, pensé rápidamente, al menos no estoy tan perdido, tan solo es un centro comercial, no es extraño que no lo conociera, conozco pocos en mi ciudad, no soy de esas personas que le gusta estar rodeado de mucha gente, lo misterioso es ¿como había llegado aquí?, ¿quien me trajo y porque?, aunque por lo que me paso el otro día, siento que esa respuesta llegaría tarde o temprano.

Me puse tímidamente a ver las tiendas del lugar y no me eran para nada extrañas, solo había ferias de comida, ropa para caballeros, zapatería muy elegante, aunque me llamo la atención que la mayoría de los accesorios para damas; ropas que describiría como góticas, algo oscuras con toques de la era victoriana y los zapatos, que aunque lo había visto algunos modelos altos, estos eran particularmente mas altos y en su mayoría negros, solo pensé, vaya la moda a veces da saltos interesantes, y me pregunte si aquellos vendedores de esa tienda conocerán a la señora que viste parecido a sus vestidos, esa dama que me tiene reflexivo, diría mejor, me tiene con esperanza.


Justo cuando me disponía a preguntar en donde me encontraba a la gente del lugar, se me acerco de manera muy sigilosa, una señorita vestida con un traje oscuro, se le veía en la cara que le había tomado mucho tiempo maquillarse, con una cara algo fría y con una mirada algo perturbadora, que me dio un pequeño escalofrió, me dijo con tono voz fuerte:

- ¡Vaya! eres uno de los que eligió, tienes mucha suerte...

No entendía a que se refería, así que desvié la mirada y la ignore por un momento para preguntarle a una señora que pasaba:

- Disculpe señora, ¿en donde me encuentro?

La señora ni me miro y siguió caminando como si no me fuera escuchado, decía dentro de mi mente, vaya que mal educada, como detesto que la gente me haga eso, entonce volví a sentir esa presencia detrás de mi, que me susurro:

- Ellos no te van a escuchar aquí, solo fueron colocados como marionetas, son solo cuerpos, no poseen almas.

Eso me sorprendió mucho y me dejo algo impactado, y entonces le replique:

- ¿Quien eres?, ¿Que Hago Yo Aquí?

Con una sonrisa fingida, que se podía notar fácilmente, me contesta:

- Felicidades, tus suplicadas serán escuchadas, sabrás las respuestas a esas preguntas en el tiempo correcto, por ahora, toma esto, y asegúrate de estar presente...

y yo muy impresionado, trate de preguntarle:

- Estar presente ¿en que?, ¿en donde?...

(Continuara...)


No hay comentarios.:

Publicar un comentario